Sangre artificial ALPINO para efectos especiales.
Simula heridas aplicándola directamente sobre la piel o
sobre la cera Fax.
Incluye cánula aplicador para facilitar el uso.
Se lava con agua.
Maquillaje listo para ser usado, no necesita base de
maquillaje ni crema.
Uso infantil y adulto.
Producto cosmético testado dermatológicamente.
Sangre artificial ALPINO para efectos especiales.
Simula heridas aplicándola directamente sobre la piel o
sobre la cera Fax.
Incluye cánula aplicador para facilitar el uso.
Se lava con agua.
Maquillaje listo para ser usado, no necesita base de
maquillaje ni crema.
Uso infantil y adulto.
Producto cosmético testado dermatológicamente.
ALPINO
Quien iba a decir que en una fábrica de juguetes familiar surgirían los lápices de colores Alpino de toda la vida.
El origen de Alpino se inicia en 1933 en Anglès (Girona) cuando los hermanos Masats utilizaban los trozos de madera que sobraban de la fábrica de juguetes donde trabajaban y, en su cocina, elaboraban los primeros lápices y minas de colores.
Una historia en color, y con etapas inciertas, hasta que en 1942 el negocio empezó a tener éxito. Y fue en 1943 cuando se fundó la mítica marca Alpino.
En 1946 se traslada a Barcelona y es en este momento cuando Alpino empieza a despuntar por sus nuevos diseños, marcas y estrategias de comunicación.
Alpino ha conseguido estar presente en los hogares y las escuelas españolas durante generaciones.



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